El Servicio Penitenciario Federal (SPF), anunció que se están aplicando vacunas contra el coronavirus en las cárceles federales. Además, hay detenidos que se vacunan fuera de los penales, con una orden judicial y son trasladados a cargo del SPF.
Según declaró el SPF “se han recibido y aplicado 356 dosis a internos alojados en cárceles federales hasta la fecha“. Así lo confirma una nota firmada por José Luis Guarino, quien está a cargo de la Dirección General de Régimen Correccional.
Los nombres de las personas vacunadas se mantienen en reserva, porque el SPF argumenta que la difusión de los datos afectaría la “confidencialidad”. Pero se pudo saber que la mayoría de los vacunados tienen más de 60 años.
En realidad la vacunación en las cárceles comenzó hace más de un mes pero solo en las provinciales, entonces quedaba a criterio de cada jurisdicción. Este tema nunca tuvo discusión n el Consejo Federal de Salud, en la que reúne a los ministros de todas las provincias y Ciudad de Buenos Aires. “Cada provincia decide cómo implementará el plan estratégico de vacunación de acuerdo a sus necesidades y sus curvas”, señalaron desde el Ministerio de Salud de la Nación.
¿Cómo es la vacunación en las cárceles?
En primer lugar se da privilegio a los mayores de 60 años y a todos aquellos que tienen comorbilidades. Este dato se obtiene de un expediente judicial, donde se debatió la vacunación del represor Adolfo Miguel Donda, condenado a perpetua por los crímenes cometidos en la ESMA, donde nació Victoria Donda.
“En consonancia con los criterios de vacunación de la comunidad y dando por cierto que la salud en cárceles es salud pública, y las cárceles forman parte de la sociedad, se ha requerido y reclamado en más de una oportunidad al Ministerio de Salud de la Nación en carácter prioritario la entrega de las dosis de vacunas para su aplicación en las personas alojadas mayores de 70 años de edad”, indicó José Luis Guarino, funcionario del SPF.
La vacunación en las cárceles se volvieron prioridad sobre los movimientos sociales, quienes reclamaron la vacunación para todos aquellos que trabajan en los comedores de todo el país. Pero en algunos casos, como el de Donda o Matías Enrique pierden su turno porque el servicio penitenciario se ve imposibilitado a trasladarlos.
“Nos encontramos imposibilitados de realizar el traslado requerido debido a impedimentos logísticos, sumado a la carencia de personal de nuestra dependencia en razón de la pandemia COVID-19”, respondió el SPB hace unos días.