El Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición que puede impactar significativamente la vida diaria de quienes lo padecen. Este trastorno neurobiológico se manifiesta de diferentes maneras y afecta a personas de todas las edades. ¿Cómo se presenta este trastorno y quiénes son los más afectados?
El TDAH es un trastorno del desarrollo neurológico que se caracteriza por niveles inapropiados de inatención, hiperactividad e impulsividad. Estos síntomas pueden variar en intensidad y pueden presentarse de manera combinada o predominante en alguno de los aspectos.
El TDAH afecta a personas de todas las edades, aunque se diagnostica con mayor frecuencia en la infancia. A continuación, se detallan los grupos más comúnmente afectados:
El TDAH es más común en niños, y los síntomas suelen aparecer antes de los 12 años. Afecta aproximadamente al 5% de los niños en edad escolar y es más frecuente en varones que en mujeres. Los síntomas en los niños pueden incluir dificultades en el rendimiento escolar y problemas de conducta.
En la adolescencia, el TDAH puede continuar afectando la vida académica y social. Los adolescentes con TDAH pueden presentar dificultades para organizarse, completar tareas y mantener relaciones sociales estables. También pueden tener un mayor riesgo de involucrarse en conductas de riesgo.
El TDAH no desaparece necesariamente con la edad. Muchos adultos continúan presentando síntomas de TDAH, lo que puede afectar su desempeño laboral y sus relaciones personales. Los adultos con TDAH pueden experimentar problemas para gestionar el tiempo, mantener la concentración en el trabajo y organizar sus actividades diarias.
Aunque el TDAH es más comúnmente diagnosticado en varones, las mujeres también pueden padecerlo. En muchos casos, las mujeres presentan síntomas menos evidentes de hiperactividad y más problemas relacionados con la inatención, lo que puede llevar a un diagnóstico tardío o erróneo.
El diagnóstico del TDAH es clínico y se basa en la observación de los síntomas y su impacto en la vida diaria del individuo. Se utilizan cuestionarios y entrevistas con los pacientes, sus familiares y profesores para recopilar información detallada. No existe una prueba única para diagnosticar el TDAH, por lo que es importante un enfoque multidisciplinario.
El tratamiento del TDAH suele ser multimodal, incluyendo: