En Vicente López, La Normita es el nuevo bodegón que está causando sensación entre los vecinos, gracias a su propuesta de platos abundantes y sabrosos a precios accesibles. Ubicado en la sede del Automóvil Club, sobre la calle Lavalle a metros de la Avenida Maipú, el local abrió hace poco más de dos semanas y ya es un éxito total.
El furor no es casualidad: milanesas gigantes para compartir entre cinco personas y clásicos de bodegón como guiso de lentejas, pastel de papas y albóndigas con arroz se ofrecen por menos de $10.000, lo que ha hecho que el lugar se llene en ambos turnos y sea necesario reservar con anticipación.
La historia de Norma Ruíz, la cocinera detrás del éxito
El alma de La Normita es Norma Ruíz, una experimentada cocinera paraguaya que comenzó a trabajar desde muy pequeña para ayudar a su familia. Su experiencia en buffets reconocidos como el del Sunderland Club de Saavedra, donde estuvo 22 años, le permitió perfeccionar su arte culinario y ganarse el cariño de grandes y chicos.
Norma no solo se dedica a cocinar platos ricos y abundantes, sino que también apuesta por comida casera y saludable para toda la familia. “A mí no me pidas hamburguesas industriales, te hago pastel de papas, ñoquis o ravioles”, afirma con orgullo. Su trayectoria y amor por la cocina la han convertido en una referente para quienes buscan sabores tradicionales y porciones generosas.
El éxito de un bodegón que recupera la esencia barrial
La Normita ha logrado traer de vuelta ese espíritu de bodegón de barrio, donde las familias y los grupos de amigos se reúnen para compartir una buena comida sin gastar de más. Con platos sencillos, pero sabrosos y generosos, este espacio se ha convertido rápidamente en un punto de encuentro para quienes valoran la comida casera y abundante.
El éxito del bodegón demuestra que, en tiempos donde comer afuera puede resultar costoso, aún es posible disfrutar de un festín a precios accesibles. Si bien conseguir una mesa puede ser difícil debido a la alta demanda, quienes logran probar las delicias de La Normita aseguran que la espera vale la pena.