El temporal que azotó la provincia de Buenos Aires dejó serios daños en varios municipios, con voladuras de techos, árboles caídos e inundaciones.
Pehuajó registró 190 mm de lluvia y vientos de hasta 87 km/h, mientras que en Huanguelén (Coronel Suárez), las ráfagas alcanzaron los 150 km/h, provocando destrozos en viviendas, caída de antenas y daños en silos. En Olavarría, hubo al menos 30 evacuados y cortes de luz en distintos barrios.
Ante la emergencia, el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, junto al gobernador Axel Kicillof, activó un operativo de asistencia en 25 distritos. Ya se enviaron chapas, colchones, frazadas y elementos de limpieza a Olavarría, mientras que Tres Arroyos y Coronel Suárez recibirán materiales en los próximos días. Equipos de asistencia siguen en contacto con los municipios para evaluar daños y coordinar más envíos.
En Saladillo, una fuerte tormenta eléctrica provocó la voladura de techos y la caída de árboles. En 9 de Julio, el granizo y la intensa lluvia obligaron a evacuar a varias familias. En Arboledas (Daireaux), vientos huracanados destruyeron casas y dejaron calles intransitables.
El Servicio Meteorológico Nacional mantiene la alerta por tormentas fuertes en la provincia, con pronósticos de nuevas precipitaciones y ráfagas de viento en las próximas horas.
Se recomienda a la población mantenerse informada y tomar precauciones ante la posibilidad de nuevos eventos climáticos adversos.